jueves, 24 de noviembre de 2011

ANÁLISIS DE UN LIBRO

ANÁLISIS DE UN LIBRO

  • Título: Charlie y la fábrica de chocolate
  • Autor: Roald Dahl
  • Editorial: Alfaguara
  • Colección: Alfaguara juvenil






Charlie y la fábrica de chocolate (título original: Charlie and the Chocolate Fcatory) es un libro infantil escrito en 1964 por el autor británico Roald Dahl. El libro es conocido por su lenguaje sencillo e informal y por sus detalladas descripciones.

El libro nos cuenta como Charlie ha tenido mucha suerte. Ha sido uno de los elegidos para visitar la maravillosa fábrica de chocolate “Wonka”.
Bajo mi punto de vista lo que el autor nos quiere transmitir realmente es que a veces, la toma de una decisión transforma tu vida de manera radical. Eso es precisamente lo que le sucede a Charlie.
Por tanto con este libro, Roald Dahl no sólo muestra su habitual sentido del humor, sino que su ingenio le lleva a realizar una de sus mejores críticas sobre el comportamiento humano.

El libro está destinado a niños de entre 10 y 12 años.  He elegido este libro en primer lugar, porque es uno de mis preferidos, lo he leído varias veces y también he visto en más de una ocasión la película. Centrándome en los gustos de nuestros futuros alumnos, considero que es un libro con el que podrán disfrutar muchísimo, su lenguaje está muy cuidado y defiende valores tradicionales tales como la buena educación, la cortesía o el respeto a las personas mayores. En definitiva, creo que es un libro que engancha a la lectura.

A continuación realizaré un análisis sobre el libro:

En primer lugar, nos centraremos en el formato, ya que considero que es un modelo perfecto. La letra es de un tamaño medio, pero agradable de leer. El libro está dotado de múltiples diálogos por lo que además su lectura resulta más amena. Además se trata de una novela de unas ciento cincuenta páginas. También quiero destacar la gran variedad de ilustraciones que considero muy buenas. Creo que la persona encargada de este apartado, Faith Jacques, ha realizado un maravilloso trabajo. A pesar de ser en blanco y negro cada una de ellas está realizada con todo detalle de tal manera, que a mi parecer, consiguen captar aún más la atracción del lector.

En segundo lugar, en cuanto al estilo y expresión por parte del autor, como ya he comentado anteriormente se trata de un lenguaje sencillo e informal. Está compuesto por detalladas descripciones que facilitan la comprensión y que además consiguen desarrollar la capacidad imaginativa de los alumnos, aspecto que considero fundamental.

En tercer lugar, el ambiente o contexto en el que se desarrolla el libro, para mi gusto es magnífico. Son lugares mágicos que permiten al niño soñar e imaginar libremente, como por ejemplo el recinto o el túnel de chocolate, la sala de invenciones… estos son tres de los más importantes pero quiero destacar otros muchos como, una aldea de Oompa Loompas, pistas de patinaje elaboradas con leche de coco congeladas, la sección de fresas… elijo estos, pero todos los que nos hemos leído el libro sabemos que hay otros incluso mejores. Creo que la contextualización del libro es muy buena porque, ¿qué niño no sueña con poder comerse todos los dulces que quiera? Es un libro creado para soñar y disfrutar. Quiero destacar también como aspecto muy relevante la posible y sencilla identificación de los niños con el protagonista, Charlie, ya que se encuentran en el mismo momento evolutivo.

En cuanto a los personajes, quiero detenerme un poco más puesto que considero que todos y cada uno de ellos tienen un papel fundamental y muy característico.

Los más importantes, en primer lugar, Charlie Bucket, el protagonista de este libro. Es un niño muy pobre, que pasaba mucho hambre. Lo que más le gustaba era el chocolate, pero sólo podía permitirse el capricho de tomarlo el día de su cumpleaños. Todos los días cuando regresaba del colegio y pasaba por la fábrica de chocolate “Wonka” soñaba con ella, con poder entrar, con probar alguno de los miles de tipos de chocolates … un día se encontró una moneda de cincuenta peniques junto a una alcantarilla con la que compró una chocolatina. En ese momento cambió por completo su vida.

Willy Wonka, era el dueño de la más famosa fábrica de chocolate del mundo. Había inventado millones de tipos de golosinas diferentes, helados de chocolate que se mantenían fríos durante horas sin necesidad de meterlos en la nevera, caramelos que sabían a violetas, caramelos que cambiaban de colores, chicles que no perdían nunca su sabor… Era la persona más envidiada del momento, todo el mundo quería ser como él o al menos tener la posibilidad de visitar su increíble fábrica. Willy Wonka era una persona inteligente, generosa, lleno de alegría y de vida…

Los padres de Charlie, caracterizados sin lugar a dudas por su bondad, por el amor que profesaban a su hijo y a sus padres, los abuelos de Charlie. Eran muy pobres, y a pesar de su esfuerzo y duro trabajo no conseguían reunir el dinero suficiente para alimentar a la familia.

Los abuelos de Charlie, que dormían sobre colchones extendidos en el suelo. Eran personas muy mayores, a penas salían de casa. Charlie era la única alegría de su vida, se dedicaban a contarle todas las noches historias nocturnas, algo que tanto a Charlie, como a los abuelos les hacía soñar y olvidarse del hambre o cansancio que padecían.

Augustus Gloop, era un niño muy glotón, se lo comía absolutamente todo, era en lo único que pensaba. Estaba tan gordo que parecía que iba a explotar. Pero tuvo la suerte de conseguir uno de los billetes dorados, gracias a su padre que tenía trabajando a más de cien personas durante todo el día sin parar, abriendo chocolatinas para que su hijo pudiera gozar de una visita a la famosa fábrica.



Veruca Salt, una de las niñas más mimadas que he podido ver y leer sobre ella en mi vida. Todo lo que quería lo tenía. Sus padres sólo vivían por y para darle todo lo que ella deseará en cada momento.


Violet Beauregarde, es otra de las niñas que encontró un billete dorado, se caracteriza principalmente por no dejar nunca de comer chicle, excepto en las comidas, que se lo quitaba de la boca y se lo pegaba detrás de la oreja para conservarlo. Podía llegar a estar mascando el mismo chicle durante tres meses.

Mike Tevé, este niño tenía nueve años y también fue uno de los afortunados en ganar otro de los billetes dorados. Veía durante horas y horas la televisión, sus programas preferidos eran los de gánsters. Está completamente integrado en el mundo de las tecnologías.

Por último, los Oompa-Loompas, eran los trabajadores de la fábrica de chocolate. Willy los encontró en la parte más profunda de África, donde vivían en casas en los árboles, eran tan pequeños que de no vivir en ellos hubieran sido devorados por todos los animales de la selva.
El señor Wonka les ofreció trabajar en la fábrica a cambio de obtener todos los granos de cacao que quisieran. Eran muy buenos trabajadores, hablaban español, les encantaba la música y el baile, gastar bromas… para mí eran los más divertidos.



Tras haber comentado a cerca de los aspectos más importantes del libro,  el formato, el estilo y el lenguaje, el contexto, los personajes…quiero concluir diciendo que como futura maestra sí elegiría este libro para mis alumnos, creo que pueden sentirse identificados con los personajes, con la historia, los dulces, con todo aquello que pasa por su mundo real y de fantasías.
Me gustan aspectos que considero muy importantes como las apariencias, la tolerancia, los defectos, el respeto, como el tipo de vida condiciona nuestra forma de ser, la educación familiar, el respeto hacia las normas, la perseverancia y la esperanza…creo que son aspectos con los que tantos los niños como nosotros podemos aprender y reflexionar sobre ellos.

También quiero destacar otro aspecto que me parece realmente importante con los tiempos que corren, como es el uso de la tecnología en los niños y la gran influencia que ejerce en el mundo. Centrándonos en el caso de Mike Tevé, diré que bajo mi punto de vista, se encontraba tan sumamente envuelto en el mundo de los videojuegos y del acceso al conocimiento que todo le parecía elemental, fácil, lógico y obvio y que por tanto, prácticamente nada le impresionaba, porque ya todo lo sabía. De alguna manera, esto demuestra que este va a ser el tipo de niño al que nos vamos a tener que enfrentar, aquel que va a estar en pleno y directo contacto con el mundo de la tecnología y de los medios de comunicación.

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